La esquina de los 100 pozos, casi intransitable

Los colectivos cambiaron su recorrido para no pasar por Arenales y La Esmeralda. Los baches ya son muy profundos para cruzarlos sin problemas.
El Municipio efectuó un bacheo de emergencia, pero de escasa eficacia.

Tenía casi 100 pozos antes de las tormentas de lluvia que inundaron toda la ciudad y destruyeron casi todas las calles. Desde ese momento, la esquina de La Esmeralda y Arenales es intransitable y tiene cráteres tan profundos que el Municipio tuvo que ponerles letreros para evitar accidentes.

Por su antigüedad y la falta de mantenimiento, son muchas las calles de la ciudad en las que el asfalto es casi un recuerdo. Los baches y desniveles se producen, o agrandan, a diario con el simple paso de los vehículos, pero las fuertes lluvias de las tormentas de octubre causaron daños aún más graves.

En Arenales y La Esmeralda, el tránsito es menos intenso que antes de las lluvias, aunque muchos automovilistas decidieron no cambiar sus recorridos habituales y utilizan la esquina con maniobras complicadas por el ajetreo que producen los pozos. Los colectivos de la empresa Pehuenche no se arriesgan y “por tiempo indeterminado” doblarán en Don Bosco para evitar la esquina de los 100 pozos.

Las cuadrillas municipales comenzaron a recorrer la zona para tapar los baches, pero no estaban efectuando reparaciones profundas y esto quedó a la vista. Los cráteres fueron rellenados con tierra y calcáreo, pero el agua que aún fluye de las cloacas o de sectores inundados convirtió la mezcla en barro y las ondulaciones vuelven a ganar profundidad.