“No hay decisión de truncar el crecimiento de Cipolletti. Lo que hay es seriedad y planificación”, sostuvo. Más aún, cuando el emprendimiento que está en juego implica que por allí pasen miles de ciudadanos.
Indicó que la envergadura de tal proyecto hace necesario accesos seguros y adecuados, un sistema de lucha contra incendios y otras medidas para garantizar la seguridad.
En estos términos se refirió al conflicto abierto, cuando la ciudad festejaba el Día de la Independencia en el Derivador del Centenario.
“El problema de esta gente es que pusieron el caballo detrás del carro. No deberían haber vendido los stands antes de tener una habilitación”, advirtió.
Desmintió, además, que él les haya dado el aval mucho antes de cumplir con todos los pasos y cuestionó la “prepotencia” con la que de están manejando. “Las cosas hay que hablarlas, estamos en democracia”, dijo luego de la semana más tensa del conflicto, con feriantes encadenados a la sede de Recaudaciones de la comuna y el incidente con los petardos: una de las bombas estalló cerca de una ventana y provocó lesiones a una empleada de la comuna.
Baratti consideró que no deberían ser los feriantes los que den esta pelea, sino los empresarios que están al frente del proyecto. “Ellos saben lo que tienen que hacer”, sostuvo. El jefe comunal anticipó que a la convocatoria del lunes llevará toda la documentación que los organizadores del paseo tienen que presentar en Obras Públicas. En tanto, Ricardo Lucero, uno de los coordinadores, convocó para hoy a las 10 a una conferencia de prensa que tendrá lugar en el Paseo de Compras, conocido popularmente en la ciudad como La Saladita, ubicado a la vera de la Ruta 22, más precisamente en el kilómetro 1214, frente a la rotonda.
“Queremos dar a conocer varias cosas”, dijo, sin mayores precisiones.