La cuba gigante no se irá

La Legislatura declaró monumento histórico al barril de La Victoria.

La vieja sidrera La Victoria y su cuba de madera, que fue la más grande en su tipo, fueron declaradas monumento histórico de la provincia, por la Legislatura lo que evitará que el viejo tonel, para la fabricación de sidra sea desmantelado.
La campaña pública iniciada por alumnos y maestros de la Escuela 293 puso en alerta a cientos de vecinos, quienes presionaron a través de las redes sociales, y tuvieron eco en los legisladores cipoleños Viviana Pereira, Norma Dellapítima, Marta Milesi y Jorge Barragán, quienes presentaron la iniciativa que fue aprobada ayer. Jorge Ocampos, de la CC-ARI, había presentado una iniciativa similar.
Pereira resaltó el trabajo en conjunto de todos los parlamentarios cipoleños, para que este proyecto se convierta en realidad. “Creo que es un deber cumplir con los vecinos y responder a los niños que levantaron la voz para llevar a cabo una tarea de protección, conservación y restauración del patrimonio cultural y natural en nuestro territorio provincial”, manifestó.
Asimismo, la legisladora del bloque oficialista aclaró: “No hacemos sólo referencia a un valor heredado, sino a un ícono histórico de la localidad que promoverá el turismo, ya que permitirá que la gente conozca la esencia y la identidad de una ciudad. Hoy los cipoleños en conjunto van a poder festejar porque esta cuba quedará como propiedad de la localidad”, aseguró con satisfacción la diputada provincial.
La defensa pública del barril la inició la directora de la primaria 293, Mónica Gerbaldo, quien a través de LM Cipolletti invitó a los vecinos a sumarse a la cruzada. “Nos atrevemos a soñar y trabajamos para que se cumpla”, dijo ayer al enterarse de la declaración de la Legislatura y no ocultó su alegría por el logro obtenido junto a sus alumnos.
Recordó que, al descubrir este tesoro escondido que dormía en el predio de La Victoria, tuvieron la intención de defenderla a través del trabajo. “No quisimos ir contra ningún bien privado, sino trabajar por la recuperación de lo perdido”, aclaró Gerbaldo.
“Estamos felices. Esperemos que ahora que fue declarada patrimonio histórico, podamos entrar al predio con los chicos. Sería una maravilla tener la foto con ellos y abrazarla”, aseguró.