Según informó a través de sus redes sociales el ministro de Gobierno y Comunidad, Rodrigo Buteler, esta nueva edición postpandemia de La Corrida contó con la presencia de 15 mil personas no sólo del país, sino también de todo Latinoamérica.
Allí dijeron presente adolescentes y amantes del atletismo que se cortan de la multitud y cubren el trayecto en minutos, pero también las familias jóvenes que caminan empujando el cochecito del bebé. Los grupos de jubilados, algunos rozando los 100 años recomendando a los jóvenes “hacer deporte, porque es salud”.
El intendente Claudio Di Tella, dijo presente, aunque no se alejó de la línea de meta. Recientemente operado de la rodilla izquierda, se sumó a la fiesta y aseguró: “Creemos que no hay nada mejor para volvernos a encontrar que esto, la marea humana de cipoleños y gente de otras ciudades que vino a participar de La Corrida, después de todo lo que hemos pasado”.
Los más rápidos de la prueba de cuatro kilómetros dieron la vuelta al circuito en menos de 20 minutos, mientras que como es habitual, a los últimos del pelotón les demandó más de una hora. Los atletas de la prueba competitiva de diez kilómetros ya hacían la entrada en calor cuando los rezagados se acercaban sonrientes a la meta.
Antes del final de la jornada, también llegaron a la cita los enamorados. Desde las pantallas instaladas por la organización se proyectó un video, en el que un hombre le declaró amor eterno a su pareja. “Pensé en un lugar hermoso como Cipolletti, con una carrera tremenda, que nos gusta, para hacerle la propuesta”, dijo César, junto a sus dos hijos, en el escenario principal del evento.
La respuesta fue en vivo, ante la mirada atenta de una multitud, y Laura sin dudar le dijo que sí. La pareja es oriunda de Villa Regina, y ambos son atletas, por lo que La Corrida es un lugar especial para ellos, que ayer mostraron su amor ante la multitud y regalaron un momento inolvidable.
Después de un año de ausencia obligada por la pandemia, La Corrida volvió a escena con protagonismo pleno, ya que este año la Fiesta de la Actividad Física no tuvo espectáculos artísticos por el temor que generaba el COVID. No hizo falta música para que la alegría copara las calles.