La ciudad, un centro científico

En el CEM 5 se presentaron más de 50 proyectos escolares.
El CEM 5 reunió a más de 50 proyectos de ciencia elaborados por estudiantes de los colegios regionales. Durante toda la jornada de ayer se expusieron trabajos muy ingeniosos, que competían para clasificar a la instancia provincial que se desarrollará en Las Grutas. “Hasta nos quedó chico el gimnasio de la escuela, no entra un alfiler”, indicó Pablo Núñez, referente del área de Educación Técnica.
El movimiento en el establecimiento de Belgrano al 800 fue incesante. El evento, que el año pasado se realizó en el Estadio Municipal, duplicó la apuesta y los jueces tendrán una difícil tarea para elegir a los finalistas. 
Hubo proyectos muy complejos, otros no tanto, peso sí muy curiosos, como el que realizaron los alumnos de quinto grado de la Escuela 53. Transformaron huevos en pelotitas saltarinas. Inspirados en la Taberna de Mou de Los Simpson, quisieron saber qué contenía el frasco con huevos que se ve en la tira animada. Después de someterlos a un proceso experimental con vinagre, obtuvieron esféricos que rebotaban. 
Unos stands más allá, el sexto grado del mismo colegio presentó un proyecto sobre género. Los alumnos trabajaron durante meses sobre la temática dentro de las aulas y también fuera de ellas, que los llevaron a reflexionar sobre prácticas naturalizadas. “En mi escuela hacemos filas mixtas, pero todavía hay muchas otras que separan entre varones y mujeres”, explicó una de las alumnas. “La idea es correr el eje de lo biológico y darle una mirada social”, contó la docente Laura Contreras.
La Escuela 293 La Paz presentó un proyecto para reciclar la basura. Se trata de una iniciativa que empezó puertas adentro. Los restos orgánicos que resultan del comedor, los tratan en un compus “para que lo saquemos de la huerta y vuelva a la cocina de la escuela”, explicó el maestro, Pablo Sánchez. 
El séptimo grado de la Escuela 131 trabajó con la cosmética natural, creando esencias y jabones. “Me gustó mucho participar, yo pensaba que era algo que podía hacer sólo en la secundaria”, indicó María, una de las alumnas del colegio primario.
Un grupo de jóvenes del primer año del colegio Fátima creó un detergente ecológico: Lavapro y con una carismática presentación se robaron la atención de muchas personas. “Queremos concienciar a la gente de lo mal que hacen estos productos”, contó Valentina, que junto a María y Sofía, llevaron a cabo el ambicioso proyecto. En la misma mesa, sus compañeros realizaron bancos infantiles con productos reciclados. “Con 105 botellas hicimos 15 bancos, que podían haber terminado en la basura y tuvieron otro fin”, explicaron los jóvenes.