La Casa del Escritor, ubicada en el Paseo Ferroviario, a pocos metros de la estación de trenes, volverá a abrir sus puertas el sábado, a partir de las 18. Se trata de una novedad auspiciosa, puesto que las actividades en el lugar han sido muy acotadas a lo largo de la pandemia. Para los amantes de la cultura y de las letras, se viene el momento del reencuentro con un lugar muy apreciado y en el que se podrán concretar de nuevo actividades de interés para la comunidad.
El anuncio lo concretó este miércoles Benito Salinger, titular del Centro de Escritores César Cipolletti, entidad que tiene a su cargo el manejo del inmueble, a partir de un comodato que le otorgó en su momento el Municipio.
Se trata de una vivienda muy antigua, contemporánea de los primeros años de existencia de la ciudad. Perteneció al ferrocarril y es uno de los pocos testimonios arquitectónicos locales que quedan en pie de los albores del siglo XX.
Hace unas semanas, se había generado una polémica porque la escritora Mabel Pereyra había anunciado que las instalaciones se iban a abrir al público a principios del mes en curso, pero su intención fue desautorizada por Salinger, quien expresó, a través de las redes sociales, que la iniciativa de la escritora no contaba con la autorización de la comisión que él encabeza.
Salinger dijo que la Casa continuará desplegando el trabajo que la ha caracterizado desde hace muchos años y destacó que la meta principal de la institución seguirá siendo contribuir al desarrollo de la comunidad.
Indicó que Pereyra, como escritora, y al margen de la polémica que se había entablado, no tendrá vedado impulsar iniciativas y participar de propuestas, en el marco del funcionamiento que se le dará a las instalaciones.
Fue enfático en cuanto a que el cierre prolongado del inmueble ha estado motivado por la expansión de la pandemia y dijo que él hubiera preferido no abrir todavía ya que la enfermedad aún no ha desaparecido, pero que finalmente se acordó hacerlo a raíz de los pedidos que formularon otros escritores, deseosos de volver a utilizar la histórica vivienda. El regreso a las actividades se hará respetando los protocolos sanitarios.