El Municipio puso bajo la lupa los microbasurales, con repetidas tareas de limpieza y hasta una cuadrilla que busca a infractores para multarlos por tirar residuos en lugares prohibidos. Sin embargo, hay una zona de Cipolletti que ya funciona como un basural alternativo y siempre está cubierta de bolsas, escombros y hasta viejos electrodomésticos. Se trata de la calle rural que conduce al predio deportivo La Amistad, en la zona norte, donde los vecinos ya se acostumbraron a circular esquivando desperdicios.
La calle rural pasa cerca de dos tomas y queda justo en el camino al predio municipal en el que está permitido tirar basura. Una ubicación que terminó siendo estratégica para aquellos a los que no les preocupa la prohibición municipal, ni la limpieza de la ciudad.
El sector otra vez está cubierto de bolsas de residuos, colchones, partes de electrodomésticos y hasta viejos juguetes. Allí queda en evidencia que el esfuerzo del personal de Servicios Públicos no es suficiente para cortar con el mal hábito de algunos vecinos.
Las recorridas de la patrulla urbana de la comuna han permitido labrar algunas multas, aunque todavía no lograron el efecto intimidatorio esperado.
De hecho, los vecinos de la zona norte aseguran que empresas dedicadas al transporte de escombros siguen llegando en forma continua, tanto a la calle de La Amistad como a otras más cercanas al basural oficial, para vaciar allí sus contenedores.