El secretario de Servicios Públicos, Francisco Jauregui, reconoció ayer a través del programa radial del Municipio, que la calle de acceso al basural está otra vez con mucha basura. El funcionario aseguró que es arrojada por particulares y prometió que esta semana será retirada.
Sin embargo, las familias de la zona afirman que los desperdicios están muy desparramados. La calle secundaria que hace años se utilizaba como ingreso alternativo al predio sigue cubierta por bolsas, y tramos anteriores del camino muestran el mismo panorama, como el puente para atravesar el desagüe, por La Esmeralda.
El Ejecutivo cipoleño implementó hasta una guardia urbana para detectar a los infractores, pero nada ha cambiado. En Santa Marta y las tomas que rodean al barrio Anai Mapu la basura es un festín para los perros de la calle y una preocupación para los vecinos. La situación es tan grave como dentro del propio basural -fogatas y falta de tratamiento de los residuos- aunque parece mucho más difícil de erradicar debido a que tirar desechos, escombros o muebles en cualquier espacio libre, al norte de Illia, ya parece parte de la cultura cipoleña.