La basura inundó otra vez la ciudad

La mitad de los barrios de Cipolletti se vieron afectados por un paro de municipales.

Vecinos de diferentes barrios de la ciudad padecieron, una vez más, la deficiente prestación del servicio municipal de recolección de residuos. La basura, ayer por la mañana, afloraba en la gran mayoría de los canastos domiciliarios de la ciudad.
El problema surgió por una protesta de un grupo numeroso de trabajadores del área de Servicios Públicos tras el despido de un encargado, según ellos mismos reconocieron.
Desde Sitramuci, gremio mayoritario del Municipio, negaron que hayan tenido participación en estas medidas de fuerza. El secretario general de este sindicato, Omar Meza, aseguró que no tuvieron nada que ver y que la medida fue adoptada de manera unilateral por un grupo de empleados de la comuna.
Esta situación impidió la salida de casi la mitad de los recolectores, por lo que gran parte de la ciudad se quedó sin el servicio. En algunos lugares aseguran que los camiones no pasaron los últimos dos días y que los perros de la zona destrozaron las bolsas acumuladas, lo que generó un gran basural a cielo abierto en plena calle. “Acá hay muchos chicos que juegan todo el día y no pueden estar en contacto con toda esta mugre”, lamentó Adriana, una vecina del Piedrabuena.
El encargado habría sido despedido por una serie de inconductas y se supone que no será reincorporado, a pesar del respaldo de un sector de sus subalternos.
Se normalizaba el servicio
Pero las medidas de fuerza no abarcaron a todos los empleados del área y ayer la situación ya iba en vías de normalizarse, aunque la acumulación de basura en la vía pública era notoria en muchos barrios, principalmente de zona norte y del este cipoleño.

Las quejas
Un festín para los perros callejeros

Cuando las bolsas se acumulan durante varias horas en los cestos de basura, los animales callejeros consiguen su propósito: tirarlas al piso para buscar alimentos. El simple malestar por la ausencia de los recolectores se convierte entonces en bronca manifiesta por los desperdicios que quedan repartidos por las calles y veredas. En algunos barrios los vecinos aseguraron que no sólo ocurrió ayer, sino que hay problemas por la metodología de trabajo. En diferentes circuitos los obreros juntan las bolsas en la calle antes de que pase el camión y en el intervalo los perros las destrozan sin que nadie recolecte los desperdicios.