Elias Sapag, representante de Neuquén en la AIC alertó que en Centenario está mal la planta de tratamiento y en algunos puntos hay descarga directa.
En diálogo con LU5, Elias Sapag aseguró que "nosotros no hemos terminado todavía la primera serie del controles de los balnearios de toda la Cuenca", pero aclaró que "la turbidez no es un elemento negativo, es un elemento natural. No tiene por qué ser contaminante".
Insistió en que los balnearios que ayer fueron habilitados por el municipio en Neuquén capital están en "perfectas condiciones" y sugirió que en cuanto a la cantidad de agua, "el caudal es mayor a la del año pasado".
Sapag aseguró que "la gente se puede bañar sin problema" y que para llevar tranquilidad a la gente van a seguir haciendo análisis hasta febrero.
En cuanto a la situación de Centenario, el representante de Neuquén en la AIC aseguró que "está todo mal": "Las descargas cloacales en Centenario están mal, desaguan toda la fruticultura, todas las plantas de empaque. Está mal la planta de tratamiento. El matadero de Centenario, que descarga mal al río, cuando lo hace es descarga directa".
Bajó el caudal del río pero por ahora no afecta el servicio de agua en la ciudad
El responsable local de Aguas Rionegrinas, Claudio Celiz, dijo que por un problema en el dique Ballester bajó mucho el caudal del agua del río Neuquén pero que el bombeo de agua hacía la planta no está afectado ya que tienen la posibilidad de mover las máquinas en busca del líquido.
“Estamos atentos a las bajantes, pero por ahora no afectamos el servicio de agua ya que se está trabajando con normalidad. Contamos con dos bombas en el canal de abducción de la toma y dos equipos de bombeo que pueden ser desplazados, lo que ofrece garantías. Además la turbiedad disminuyó a 22 unidades de turbiedad que está pudiendo ser tratada bien, sin perjudicar la cantidad de agua”, indicó.
Además, Cipolletti se encuentra recibiendo un aporte de agua desde el filtro de Fernández Oro para reforzar la zona este de la ciudad.
Respecto a la calidad del agua del río Neuquén, Celiz expresó que en la planta potabilizadora se realizan análisis diarios tanto en el ingreso como en el egreso del líquido a la red. “Nosotros realizamos el color test, un análisis rápido para detectar rastros de escherichia colis. El test rápido siempre debe dar negativo en el egreso del agua (para confirmar que el tratamiento dio resultado), mientras que en el ingreso siempre existen rastros de bacterias inferiores a 2 colonias”, comentó.
La carga bacteriológica no aumentó, al menos en la toma de agua, ya que no se registró aumento del hipoclorito de sodio que es el material que se utiliza para desinfectar. Sin embargó Celiz explicó que la contaminación en la zona de Centenario puede pasar desapercibida en la toma de agua cipoleña ya que el bombeo se realiza en la margen este, y el agua más contaminada debería circular por la margen oeste.