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La agonía de los chacareros

La federación estima que hasta un 30% abandonará la producción.

Sobre el final de cada temporada de cosecha se analizan los números y, desde hace años, al volumen de producción y la cantidad de toneladas exportadas se sumó el recuento de los productores que abandonan sus chacras, un dramático indicador de la profunda crisis que atraviesan los pequeños y medianos productores de la región. Y, este año, los cálculos son alarmantes: hasta el 30% de los fruticultores podría cerrar la tranquera sin encarar la cosecha 2018.

La Federación de Productores exigió al gobierno nacional que cumpla con su promesa de campaña de aplicar medidas para incrementar la producción de peras y manzanas. Esta semana, las autoridades de la entidad le enviaron una nueva nota al ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, en la que recordaron el compromiso electoral de que no quede “ninguna pera en las plantas” con el que aseguraban cambios estructurales para el sector. Este año, muchos chacareros dejaron la fruta en las plantas porque perdían menos dinero que si pagaban la cosecha para vender a precios bajos. Así, la federación estima que casi un tercio de los productores aún activos terminarán abandonando la fruticultura.

Según estimaciones de la entidad, hay como máximo 3000 productores trabajando, pero en 2018 serían muchos menos. “La verdad, si sigue así la situación, sin respuestas del Estado, un 25% dejará la actividad, porque el año pasado ya no pudieron podar. Y esa es una cifra tirada con optimismo”, manifestó el presidente de la Federación, Sebastián Hernández.

El dirigente allense reclamó que Nación compense los $2 por kilo que perdieron los productores y que se apliquen medidas a futuro para devolver rentabilidad al sector. “Ojalá que el Estado actúe con la madurez que debe para que los productores vuelvan al sistema y para que los que no han podido vender la fruta, o han tenido problemas por el granizo o las heladas y no tienen cómo subsistir hasta la próxima cosecha puedan reacomodarse”, expresó a la emisora FM del Sol.

Hernández aseguró que, sin cambios de fondo que beneficien al sector más débil de la cadena productiva, el “panorama es muy oscuro: hasta un 30% se puede caer del sistema”. Serían casi 900 productores, los que podrían dejar de cultivar fruta en el Alto Valle.

Ruego: La federación pidió una vez más, casi como un ruego, medidas de fondo a Nación.