Enterados de un nuevo intento por otorgarle salidas transitorias al cipoleño Claudio Rodolfo Kielmasz, los querellantes por el primer Triple Crimen ya anticiparon su negativa al beneficio, y por ese motivo hubo una presentación ante el juez de Ejecución Penal de General Roca, Juan Pablo Chirinos. El magistrado se mostró de acuerdo con el pedido de la querella, aunque dispuso el traslado del presidiario hasta la zona para ser sometido a un examen psicológico.
En concreto, el abogado Marcelo Hertzriken Velasco indicó que se propondrá un perito psiquiatra para sostener una opinión contraria a posibles salidas de la cárcel federal de la ciudad santacruceña de Río Gallegos. Asimismo, hay confianza de que el preso brinde detalles de lo sucedido con Verónica Villar y las hermanas María Emilia y Paula González.
"Actitud introvertida"
Las gestiones de las salidas fueron realizadas el año pasado y consiguieron el visto bueno de las autoridades carcelarias. En igual sentido, se pronunció un defensor oficial, que recomendó incorporar “con carácter previo a la libertad condicional, al interno al beneficio de salidas transitorias”. Por el contrario, un fiscal de Cámara se opuso al beneficio.
Frente a la situación descrita, el juez Chirinos tuvo presente para su decisión final un informe del cuerpo pericial de psicología de Río Gallegos, donde se destacó que la principal fuente de inspiración y estimulación de Kielmasz no son los demás, sino él mismo. "Esta actitud introvertida le permite mantenerse alejado e indiferente de los reclamos de fuentes externas y es propenso a seguir los impulsos originados en su interior, aunque éstos sean disfuncionales. Esto último se traduce en una ausencia de sensibilidad y empatía", se consignó en el examen.
De manera paralela, en otro estudio realizado el año pasado, se puntualizó que “desde hace varios meses ha logrado asumir su responsabilidad en el hecho que se le imputa, sin brindar detalles aún. Este cambio de actitud implica un avance en su tratamiento puesto que al asumir su responsabilidad es factible un análisis más profundo de los motivos de su conducta desviada”.
A la hora de argumentar su pronunciamiento negativo, Chirinos se apoyó en las pericias psiquiátricas y planteó que “no impongo ninguna forma de moral a Kielmasz, sólo que pueda reconocer al otro como otro, cosa que en la actualidad no se da y es este punto el que servirá de vara para medir los avances de Kielmasz".