Hacia el final del primer bloque de la audiencia, Jara aseguró: "La verdad que con el hecho no tengo nada que ver. Desde que pasó lamentablemente me ha cambiado el sentido de la vida, rutina, trabajo, todo. No tengo nada que ver, en el momento en el que pasó esto yo me entero por los medios".
También remarcó que no entiende "cómo pudo haber pasado" ya que él se encontraba en la casa en la que vivía anteriormente y de donde tuvo que irse. "No tengo ni la menor idea", concluyó ante el juez Julio Sueldo.
Antes de ofrecer la declaración, su defensor, Pablo Barrionuevo, había aclarado que Jara iba a hablar, pero que no iba a responder preguntas ni del representante del Ministerio Público Fiscal ni de las abogadas querellantes.
Sin embargo, en una entrevista televisiva que le realizaron a Jonathan Jara en noviembre de 2019 y la cual dio a conocer una de las testigos del caso, el acusado asegura sentirse "arrepentido" y reconoce que arrastró a la perra con su auto, pero que no se dio cuenta.
El hecho que se le imputa ocurrió entre la noche del 22 de mayo y la madrugada del 23 de mayo de 2019 en Fernández Oro, cuando arrastró con su auto Volkswagen Gol a Estelita por la Ruta 65. La perra galga iba atada con una soga en la parte trasera y sufrió heridas graves. Cuatro meses después, murió por una falla hepática.