La proliferación de series televisivas basadas en la investigación científica para resolver crímenes ha generado un particular interés por la temática. Así lo comprobó un grupo de científicos que recorrieron diversas escuelas de la región como parte de la Semana Nacional de Ciencia y Tecnología.
Rodolfo Pregliasco (jefe del grupo de Física Forense en el Centro Atómico Bariloche), Myrna Dufour (técnica en citología e histología e integrante del laboratorio de “Anatomía Patológica” del hospital de Bariloche) y Leonardo Saccomanno (médico forense del Poder Judicial) se entrevistaron con unos 1.100 estudiantes de nivel medio. En cada charla, las series televisivas sobre la vinculación entre ciencia y resolución de delitos fue tema recurrente.
“Dimos charlas a alrededor de 1.100 estudiantes de escuelas secundarias de las ciudades de Catriel, General Roca y Villa Regina, con el objetivo de contar cómo podemos resolver crímenes. Creo que algo que fascinó a los chicos es que esto se pueda hacer aplicando conocimientos que se aprenden en la escuela secundaria y en la universidad”, dijo Pregliasco, según difundió la agencia “CyTA”, del Instituto Leloir.
En sus charlas, Dufour contó cómo se preparan las muestras de tejidos recolectados luego de un hecho presuntamente criminal. Así, dio detalles sobre cómo se realizan los preparados que habilitan el examen microscópico para realizar un diagnóstico. Por su parte, el médico forense Saccomanno describió la metodología utilizada en el proceso de investigación en ese tipo de casos.
Es la tercera vez que el físico Pregliasco realiza un recorrido por Río de Río Negro para contar a estudiantes secundarios cómo es el trabajo de un investigador.
“El objetivo es que los alumnos de escuelas secundarias tomen contacto con investigadores en actividad. Mis charlas sirven para vincular la física con un problema que todos conocen. Por eso me gusta comentar lo que hicimos en casos que están en los diarios”, señaló Pregliasco, cuyo trabajo fue clave para la resolución del crimen de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán. A través de imágenes y audios, pudo determinar el lugar desde el que se produjeron disparos en la “masacre de Avellaneda”.
Para el especialista “es una excelente oportunidad de intercambio entre los pibes y nosotros. En esas charlas es mucho más lo que uno recibe que lo que dice desde el frente. El intercambio antes y después de las charlas, las preguntas y conocer la realidad de las escuelas de la provincia, pone en contexto la tarea del investigador y plantea nuevos problemas e inquietudes”.
Saccomanno, en tanto, coincidió: “El entusiasmo y la curiosidad de los chicos fue extraordinario. Se interesaron de verdad por nuestro trabajo y realizaron muchas preguntas”, dijo. En sus charlas, Saccomanno contó cómo los médicos forenses buscan resolver los casos a través de la observación. “Es crucial ser ordenado a la hora de investigar un delito así como cuando se prepara un examen o se cocina una torta. Si uno mezcla los ingredientes sin cuidado, no saldrá una buena torta”, comparó.