Desde hace unos días, la nave se encuentra paralizada por disposición del Ejecutivo local, ante una negativa de la Prefectura Naval Argentina de autorizar su funcionamiento por problemas técnicos que podrían condenarla al arcón de los recuerdos.
Sin embargo, como es posible que la terminación del puente de la Isla se extienda por un período mayor al previsto, y ante las complicaciones que enfrentan los habitantes de la Margen Sur para cruzar el río, ya que sólo tienen disponible una lancha, se harán todos los esfuerzos posibles por refaccionar los desperfectos en los pontones de la balsa.
Todo dependerá de cómo se encuentra la estructura y de que los arreglos permitan su uso sin peligro para nadie.