Se llama Ricardo Artaza, tiene pelo canoso, es de estatura media de aproximadamente 1,60 metros, utiliza anteojos de manera permanente y al momento de su desaparición vestía jeans celestes y una remera azul.
Según comentó Daniel Uribe, a cargo de la Comisaría 32, hay testimonios de vecinos del barrio Anai Mapu que dicen haberlo visto, aunque sin embargo hasta el momento no pudo comprobarse su veracidad.
A los vecinos que pudieran aportar cualquier dato al respecto, se les solicita que se acerquen o llamen a la Unidad 32 del barrio La Paz, ubicado en calle Mengelle 1450.
La Regional Quinta de Policía dio aviso a todas las comisarías de la zona y, de manera conjunta, se realizan rastrillajes en diferentes puntos para tratar de encontrarlo cuanto antes.
El hombre no tiene familia en la región, más allá de un cuñado que vive en Neuquén, por lo que pocos datos se pudieron obtener en ese sentido. Los únicos que reclaman su aparición, por estas horas, son quienes se encargan de atenderlo diariamente en el centro geriátrico Valle del Sol.
Artaza, en un momento, vivía en la calle mendigando comida o alguna monedita. Ante esta situación, intervino la Secretaría de Acción Social, que le consiguió un lugar de atención en el que recibiría contención. Sin embargo, no fue mucho lo que duró y, luego de reiterados amagues, se mandó a mudar. Sin embargo, el paso de los días y la falta de información sobre su paradero generaron una seria preocupación.