Los legisladores del Frente para la Victoria miran de reojo el Plan Castello, que supone inversiones para obras de infraestructura a través de créditos internacionales por 580 millones de dólares. Sin embargo, poco a poco los intendentes comienzan a meter presión para que voten a favor del proyecto que el Ejecutivo necesita para endeudarse.
La intendenta de Conesa, Alejandra Mas, se sumó a su par de Pilcaniyeu, Néstor Ayuelef, y les reclamó a los legisladores de su partido que no pongan trabas a la iniciativa. El bloque está dividido entre legisladores que votarán a favor, para facilitar la concreción de obras en toda la provincia, y otros que quieren un rechazo mayoritario a la propuesta que impulsa el gobernador Alberto Weretilneck.
Mas sostuvo que es correcto reclamar todas las garantías necesarias a la hora de autorizar la toma de deuda, pero consideró “necesaria la participación y presencia del estado provincial en aquellas obras que no podemos hacer los municipios” y para ello se necesitan fondos.