Tras la denuncia de la Unter Seccional Cipolletti sobre la “explosión de un termotanque” en el Jardín 117, ubicado sobre calle Yrigoyen al 600 de esta ciudad, se produjeron ayer versiones cruzadas en relación con el incidente. Mientras que desde el Consejo Escolar local se enfatizó en que hubo un problema menor por el mal funcionamiento del artefacto, desde el gremio docente se reiteraron las críticas al Ministerio de Educación de la provincia y, principalmente, al responsable del Consejo, Oscar Cifuentes.
Más allá de las manifestaciones del sindicato que representa al sector docente y los funcionarios, lo concreto es que las clases fueron suspendidas sin fecha en el establecimiento escolar y ayer se podían observar a simple vista los caños desnudos en la garita de gas, sin los medidores de la empresa Camuzzi. De acuerdo con lo expresado por Cifuentes a LM Cipolletti, ya se empezó a trabajar en la regularización de la situación y se esperará el visto bueno de la firma prestataria de gas para el reinicio de las actividades en el edificio donde funcionaron hasta el año pasado algunos cursos del CET 22 pero que históricamente fue un jardín.
“No fue una explosión, fue una llamarada porque no funcionaba bien el automático”, comentó el funcionario provincial. Un día antes, el secretario general de la Unter Cipolletti, Fabián Epulef, explicó que “un tema diario son las explosiones de este termotanque”.
El representante del Consejo Escolar hizo hincapié en los controles permanentes de los artefactos y el sistema de distribución de gas en las escuelas, con la “intervención de personas matriculadas, nosotros no ocupamos a cualquiera”. En cuanto a que el problema se había señalado hace tiempo, reconoció que “en algún momento, había una variación de la presión” pero no se habían logrado detectar los motivos.