Las decisiones ligadas al lugar de realización del juicio oral y número de testigos en el proceso por el femicidio de Cintia Vergara en la localidad de Catriel fueron postergadas hasta la semana que viene, cuando las partes vuelvan a encontrarse en la sala de audiencias de la Cámara en lo Criminal Segunda de Cipolletti.
Ayer, como estaba previsto, se concretó la audiencia de control de prueba donde la querella y la fiscalía de cámara confirmaron el pedido para que el debate por el homicidio de Vergara se desarrolle en Catriel por su “interés social, comunitario y educativo”. También se expusieron argumentos basados en el artículo 349 del Código Procesal Penal, que busca “evitar la incomparencia de testigos” y “el dispendio de tareas administrativas”.
Por estos motivos, el representante de la parte querellante, Marcelo Hertzriken Velasco, y el fiscal Gustavo Herrera exhibieron intenciones similares ante el presidente del tribunal, Pablo Repetto.
Tampoco variaron su posición los defensores particulares del acusado Cristian Fievet, los abogados Oscar Pandolfi y Marcelo Inaudi, quienes reclamaron que la cámara se ciña a la “estricta sujeción de los procesos legales” y remarcaron que la normativa exige la realización del juicio en Cipolletti. Según su opinión, el acusado podría ser blanco de agresiones en Catriel.