Un incendio intencional afectó sectores donde funcionan los Juzgados de Instrucción 2 y 4 de Viedma, cuyos titulares Favio Igoldi y Carlos Mussi llevan casos de corrupción contra ex funcionarios provinciales de la gestión de Miguel Saiz y la investigación por corrupción de menores que tiene a otro magistrado, Juan Bernardi, como principal sospechoso. El siniestro ocurrió durante la madrugada y motivó el repudio del gobierno provincial, que consideró que se trató de un acto de intimidación.
Para iniciar las llamas, los autores tuvieron que llegar a una zona habitualmente custodiada por la Policía, rompiendo ventanas de la planta alta de la sede del Poder Judicial en la capital provincial.
Las llamas se extendieron por varios sectores de los dos juzgados, que funcionan a 100 metros de Casa de Gobierno. A pesar de ello, los autores lograron escapar sin ser vistos.
El sector posterior del edificio, contiguo a la sede del bloque de legisladores radicales, expone varias ventanas afectadas por el incendio, en los niveles segundo y cuarto de los Tribunales. Los daños serían importantes, aunque no se confirmó si se perdieron expedientes y las pruebas que tramitan ambos fueros de la Justicia Penal.
Ayer por la tarde, el Gobierno rionegrino emitió un comunicado oficial para manifestar el repudio “a cualquier ataque contra la institucionalidad” y que “ se aboga por el pronto esclarecimiento de este hecho”.
En el comunicado se informó que se “ha puesto a disposición del Poder Judicial todas las áreas del Ministerio de Seguridad y Justicia, y en particular de la Policía, para lograr la pronta resolución de la investigación pertinente”.
Tanto Igoldi como Mussi llevan causas sensibles contra distintos sectores de poder, algo que fue inmediatamente vinculado al ataque intencional y los riesgos adoptados para perpetrarlo.