El proyecto establece en su articulado que los casos de suicidio y las causas de los decesos deberán notificarse en forma obligatoria a la autoridad sanitaria más próxima.
Más que los homicidios
En los fundamentos, los legisladores explican que el suicidio constituye en la actualidad uno de los principales temas epidemiológicos de salud mental.
Indican que, en los últimos 45 años, las tasas de suicidio aumentaron en un 60 por ciento a nivel mundial, siendo una de las tres primeras causas de defunción entre las personas de 15 a 44 años en algunos países, y la segunda causa en el grupo de 10 a 24 años. Estas cifras no incluyen las tentativas de suicidio, que son hasta 20 veces más frecuentes que los casos de suicidio consumado.
Asimismo, señalan que también, en 2012, hubo en el país 2152 homicidios, mientras que los suicidios fueron 3342, según las estadísticas vitales elaboradas por el Ministerio de Salud de la Nación. Esto implica que hubo más suicidios que homicidios, lo que supone un 35 por ciento más de muertes por mano propia.