Los dos automovilistas iban por Fernández Oro y el estado en el que quedaron los rodados dejó en claro que circulaban fuerte. A la hora del incidente, aproximadamente a la 1:30 de ayer, ninguno de los señalizadores tiene la luz roja en funcionamiento y la amarilla en intermitente parece no causar ningún efecto. El tránsito es fluido aún en plena noche porque la calle Fernández Oro se utiliza como camino hacia la Ruta 22 y por la presencia de dos estaciones de servicios en pleno centro.
Desde la Comisaría Cuarta de
Cipolletti confirmaron que hubo un herido grave. Sería el acompañante del conductor del Fiat Duna. A pesar de resultar con lesiones de consideración, los peritos consideraron que tuvo suerte. Cuando el Duna se clavó contra el Ford, el pasajero salió eyectado, pero no impactó contra el parabrisas, lo que hubiese provocado fuertes golpes, probablemente con su cabeza. El vidrio se desprendió completamente de su lugar y cayó sobre el capot sin romperse ni transformarse en una dura barrera.
La víctima fue hospitalizada y la
Justicia tomó intervención para determinar las responsabilidades en el accidente.