Pero la tranquilidad lograda tras los procedimientos sucesivos se vio alterada en las primeras semanas de este año y varios vecinos denunciaron hechos ocurridos sobre calle Alem y otros barrios del centro. Frente a esta situación, los responsables de la unidad policial ubicada sobre calle Roca, junto con los jefes de la Regional, aunaron esfuerzos para volver con los controles, principalmente durante horas de la noche. "Hay que continuar con esta tarea para prevenir", explicó a LM Cipolletti el subcomisario Fernández, quien en la actualidad es subjefe de la Cuarta.
Con el aporte de la Brigada de Motoristas de la Regional, no sólo se pide documentación a circunstanciales motociclistas sino que también se presta especial atención a las actividades sospechosas. Mediante esta modalidad, se consiguió detener el jueves por la noche a un joven que tenía dos pedidos de captura del Juzgado de Instrucción 2 y la Cámara Primera de Cipolletti.
La identificación del sospechoso se concretó en el cruce de 25 de Mayo y Reconquista y de acuerdo con lo informado por la Policía, quedó alojado en la Comisaría 32.
Fernández aclaró que las tareas preventivas se hacen en estrecha colaboración con Tránsito y que no se dispusieron cambios más allá de la asunción de nuevas autoridades en el organismo municipal.
Consejos
Contra los robos de carteras
Otro tema que preocupa a comerciantes del centro cipoleño son los robos protagonizados por bandas delictivas conocidas como "mecheros". El año pasado se produjeron varios hechos mediante esta modalidad, con ladrones no sólo de Cipolletti sino de ciudades cercanas, como Neuquén capital.
De igual modo, el trabajo preventivo que cumplen los agentes policiales evitó más robos y hasta el momento, por lo menos en la Comisaría Cuarta, no se tomó conocimiento de nuevos hechos.
En este marco, desde la Policía provincial no se deja de recomendar la necesidad de tomar precauciones a la hora de hacer compras en tiendas y otros negocios debido a que puede haber algún "oportunista" que se apropie de carteras o teléfonos celulares de clientes.
Las acciones siempre son muy rápidas y no es extraña la complicidad de dos o más personas, que pueden ser una pareja o amigos que se encargan de robar en comercios.