La jueza de Familia Marissa Palacios dijo que las pruebas piloto fueron exitosas y resolvió otorgar los aparatos en los casos que consideró necesarios.El objetivo de este mecanismo es que las mujeres que sufren
violencia de género tengan la posibilidad de estar conectadas a la central policial.
911 es la central de emergencia a la que da aviso el dispositivo.El botón antipánico, una vez activado, emite señales SMS, GRPS o de voz, según el caso. El operador que recibe la señal puede conocer la ubicación de la víctima que necesita asistencia.
El aparato emite alertas por SMS, GRPS o voz y todas sus señales están georeferenciadas a través de un GPS de alta sensibilidad que disminuye los tiempos de la obtención de las coordenadas geoestacionarias.
El operador, en tiempo real mediante posicionamiento GPS, puede conocer la ubicación de la víctima que necesita asistencia. Una vez accionado el dispositivo, se activa el modo de recepción de audio ambiental, con el cual el operador del 911 puede escuchar y grabar lo ocurrido en el lugar.
La efectividad del dispositivo está relacionada con la disponibilidad, conectividad o intensidad de la señal de la compañía prestadora del servicio de telefonía celular.
El protocoloLa primera intervención la realizará el Poder Judicial. En esta etapa, un gabinete profesional evaluará el estado de la persona a los fines de establecer si se encuentra en condiciones psicofísicas de poder operar y utilizar el botón antipánico.
Una segunda intervención estará a cargo del Ministerio de Seguridad y Justicia de la provincia a través de la subsecretaría de Política Criminal. Mediante una entrevista personal se explica el funcionamiento del programa, sus alcances y limitaciones. Finalmente se realiza el relevamiento técnico en el domicilio de la víctima.
Finalmente, llega una tercera intervención que es el inicio de monitoreo. Además, se realizará una capacitación para las víctimas en la utilización del botón.