El ladrón había logrado entrar al auto y terminó rodeado por varios vecinos, que se acercaron a ayudar al dueño. Hubo un forcejeo y el intento desesperado del delincuente por alejarse del lugar, pero no pudo y recibió una andanada de puñetazos y puntapiés.
En tanto, otros vecinos se pusieron en contacto con la Policía provincial que, rápidamente, llegó y puso fin a la paliza.
Por una serie de heridas como cortes y golpes, el delincuente fue trasladado al hospital cipoleño, donde se le practicaron distintas curaciones. Ayer fue llevado a la Unidad 24 e informado de los cargos en su contra; según las fuentes, permanecerá detenido a disposición del Juzgado de Instrucción 6.
El detenido es conocido en el ámbito policial y tiene antecedentes por robos y otros ilícitos.
Durante el presente año, se produjeron varios incidentes de justicia por mano propia. En la mayoría de los barrios, los vecinos no ocultan su malestar por los robos permanentes y están atentos a cualquier situación irregular. Y cuando se dan las circunstancias, no dudan en correr a los ladrones y reducirlos; de forma paralela, los golpean con el fin de evitar cualquier intento de resistencia o fuga.
En muchos, el arribo de las fuerzas de seguridad representa una salvación para los delincuentes atrapados.