Tuvo un final feliz. La crisis interna en la dirigencia del fútbol de Cipolletti quedó atrás ayer luego de una reunión en la cual «se aclararon varios temas». El encuentro tuvo lugar en el club y estuvieron presentes los integrantes de la subcomisión de este deporte, entre ellos Luis Boschi, y el presidente de la institución, Julio Arriaga. Ambas partes dieron a conocer sus puntos de vista y tras diferentes aclaraciones, incluyendo pedidos de disculpas, el grupo de dirigentes que ya estaba trabajando para el próximo torneo Argentino A, confirmó que seguirá en el club. Ahora sólo queda pensar en lo deportivo.
El desenlace del mal momento interno en el fútbol «albinegro» se comenzó a definir por la mañana con un encuentro entre Arriaga y Boschi, quien ya había renunciado a continuar en la subcomisión por sus diferencias con el presidente del club. Luego de la charla que mantuvieron a solas se decidió realizar una conjunta por la tarde pasadas las 16.
En el encuentro final, Arriaga pidió disculpas a algunos dirigentes por sus últimas actitudes y atendió a los puntos que pidió la subcomisión para seguir trabajando. El grupo de dirigentes resolvió continuar vinculados a la institución.
«Se hablaron muchas cosas y se dieron a conocer algunos puntos por parte de la subcomisión que creíamos necesarios para continuar. Somos todos de Cipolletti, queremos al club y hay mucha gente pendiente del trabajo conjunto. Todos somos valiosos y nadie es más importante que otro. Es cierto que quedamos algo dolidos aún, pero será el tiempo el encargado de cerrar las heridas. Arriaga (Julio) estuvo respestuoso, atento a lo que se habló y pidió disculpas a algunos dirigentes que en su momento se habían sentido maltratados. Creo que muchos acá estamos por dedicación y amor al club y eso tiene que quedar en claro», afirmó Horacio Pierdominichi, presidente de la subcomisión de fútbol.