Si hasta diciembre fue complicado canalizar la enorme demanda que recibe el hospital Pedro Moguillansky para asistir a la mujer, a la que es madre o cursa un embarazo, por un déficit de tocoginecólogos que lleva tiempo y sobrecarga de trabajo al personal en funciones, desde este lunes la situación es crítica.
Por desgaste, renunciaron los cuatro ginecólogos full-time que tenía el hospital para cubrir guardias, además de operar, hacer consultorio, seguimiento, internaciones, recibir derivaciones de los centros periféricos, asumir subespecialidades de la ginecología y la obstetricia, tales como medicina fetal, esterilidad, mamas, peso pelviano y uroginecología.
Los profesionales también debían contener la "demanda extra" que procede del hospital de Cinco Saltos, donde la única profesional que hay no hace guardias activas. Es decir, que si una madre entra en trabajo de parto fuera de horario, tiene que viajar de urgencia por la Ruta 151 a bordo de una ambulancia para llegar hasta el edificio principal de la zona sanitaria, en Cipolletti.
A partir de la renuncia de estos cuatro profesionales, el servicio de Tocoginecología se redujo a menos de la mitad, ya que sólo cuenta con el especialista en mamas y dos ginecólogos part-time para cubrir la demanda que antes asistían siete, uno de los cuales entró de licencia por vacaciones.
¿Cómo se las arregla el personal? El director del hospital Carlos Lasry informó que suspendieron las operaciones programadas, aunque por ahora sostienen las guardias. Él mismo se aboca al servicio de Tocoginecología y no a la dirección para ayudar al personal. "En una situación de crisis hay que poner el pecho", expresó.
Las causas
En diálogo con LM Cipolletti, Jorge Maciel, el ex jefe del servicio y uno de los cuatro empleados que presentó la renuncia, sostuvo que no se sintieron "en condiciones de seguir trabajando de esta manera".
Aseguró que "le pusieron el pecho a la situación", pero que "llega un punto que el problema te sobrepasa y, lamentablemente, no podés seguir adelante".
El profesional recordó que en diciembre pasado, cuando el ministro de Salud Luis Fabián Zgaib visitó el servicio, tuvieron la oportunidad de manifestarle que estaban cansados y querían irse del hospital, por exceso de guardias, falta de apoyo de otros hospitales para cubrirlas y de nuevos profesionales para sostener el servicio, sumado a las consultas de los centros periféricos, atender embarazos de alto riesgo, operar, ver pacientes en sala y hacer todas las tareas que completan su labor.
Entonces, supieron que no había posibilidad de incorporar recursos al plantel de profesionales. "No sé qué pasará, si la oferta salarial no es buena, si es más fuerte el desarraigo, pero no se pudo traer médicos de otros hospitales o sumar nuevos profesionales. No se pudo encontrar una solución", indicó Maciel.
Aclaró que la decisión que tomaron no pasa por un aumento salarial o porque no quieren trabajar, sino por cansancio. "No renunciamos por motivos políticos o económicos. Estamos disconformes con las condiciones de trabajo", ratificó.
Se comprometieron a cumplir con las guardias del último fin de semana largo, a comienzos de 2016 y luego dejaron sus cargos.
De esta manera, el sector público perdió cuatro profesionales que se desempeñaban hace varios años, los únicos que cubrían guardias activas.
Por eso, ante la falta de recursos para sostener Tocoginecología, el propio director del hospital local, Lasry, quien tuvo a su cargo el servicio antes de asumir la dirección, ahora cubre algunas guardias.