Un macabro hallazgo sacudió la tranquilidad de la tarde en la zona rural cipoleña de Cuatro Esquinas. Un joven de 22 años apareció muerto de un balazo. Fuentes policiales y del Poder Judicial no se animaban anoche a confirmar ninguna hipótesis, aunque sí admitieron que por el hecho hay una persona demorada.
Según se supo, el muerto y el sujeto demorado eran amigos y habían salido de juerga la noche del sábado y regresaron a la chacra ya entrada la madrugada.
Según la versión del joven detenido, luego de llegar a la casa él se puso a dormir mientras que su amigo se quedó tocando la guitarra. “Cuando me desperté ya estaba muerto”, habría asegurado ante las primeras inquisiciones que se le realizaron ayer.
El caso no está nada claro y por el momento las hipótesis son dos, la de un homicidio y la del suicidio. “Por el momento no podemos descartar nada, hay que investigar y realizar algunas pericias”, indicaron fuentes allegadas a la investigación.
Luego del hallazgo trabajó durante varias horas en el lugar personal de la Regional Quinta de la Policía de Río Negro y también se acercó el fiscal de turno, José Rodríguez Chazarreta.
En las próximas horas se realizará un dermotest al sujeto demorado para tratar de determinar si fue él quien detonó el arma de fuego que puso fin a la vida de su amigo.