Guadalupe Maqueda
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Se acabaron los problemas de votar a más de 100 kilómetros para elegir autoridades de una Comisión de Fomento, la de Cerro Policía, que no iba a representar jamás a los habitantes de Balsa Las Perlas. Ayer fue un punto de inflexión para el poblado. Por primera vez eligieron al futuro intendente sin tener que irse de su pueblo.
Muchos perlenses se volcaron a las urnas desde las 8:30 y la jornada se desarrolló con normalidad. Votaron en el Jardín de Infantes 114 porque la única escuela que tiene Las Perlas sigue en reparación y sin clases. Allí dispusieron cuatro mesas, tres mixtas y una de extranjeros.
La mayoría llegó caminando, ya que vive a escasas cuadras del centro de votación. En cuestión de minutos votaron y regresaron a sus casas. Ya no fue un trastorno la movilidad ni les llevó la jornada completa cumplir con su deber ciudadano.
Esta vez, la única molestia que tuvieron fue el viento y el polvo en suspensión. Atrás quedó la misión casi imposible de trasladarse hasta Cerro Policía en colectivos que más de una vez no llegaron a destino, al transitar la odisea de un camino lleno de pozos y médanos que conduce a la Comisión de Fomento.
Muchos perlenses sintieron ayer que dieron un paso como pueblo, en medio de tantas otras carencias. Américo Correa expresó su satisfacción ni bien dejó su voto en las urnas. Su mujer no pudo llegar con el cambio de domicilio, pero espera hacerlo para la próxima elección. Otra mujer embarazada que observaba el desarrollo de los comicios dijo que hará lo mismo, ahora que sabe que se puede votar en su pueblo.
“Por fin, pusieron las urnas acá. Era un trastorno ir hasta Cerro Policía, te llevaba todo el día. No había vehículos para tanta gente y se rompían. Si no tenías en qué ir, te quedabas afuera. Y mucha gente no podía votar”, contó Marilú Herrera.
Airel Bascur vive en Las Perlas desde el año ’73 y comentó que por la falta de movilidad en las últimas dos elecciones no pudo votar: “Fue lamentable, tenía todas las ganas”.
Nacido y criado en el lugar, Cristian Barrios consideró que el hecho de votar en su pueblo es un “cambio importante”. Dijo que otras veces tuvo que ir a Cerro Policía y que volvía a su casa a las 18, si tenía la suerte de que el colectivo no se rompiese en el camino. “Hoy llegué caminando y no tuve que levantarme temprano”, manifestó, con un dejo de picardía.
“Hacía mucha falta”, apuntó Gisela Aguiar; y Pablo Cordero, otro perlense que fue a votar, sintió que dieron “un paso” al frente. Confió, además, en que el gobierno municipal los tome más en cuenta ahora que votan a sus representantes.
Ser comuna
“Ya cumplí con mi deber cívico sin estar dando vueltas. Espero que no se corte acá y podamos hacerlo para las próximas elecciones”, dijo Stella Hofer, quien reside en el poblado hace 22 años.
Aunque festejó el hecho como “un adelanto”, advirtió que esperaron muchos años para eso y que es posible que sigan esperando para encontrar solución a otras carencias. Por eso, consideró que “Balsa Las Perlas debería independizarse de Cipolletti (y ser una comuna con autonomía). Eso daría solución a muchas cosas. Acá estamos haciendo patria”.