Este es el primer libro de Schenfelt, páginas en las que aborda la visión del
Cipolletti en un período de los años 60 del siglo pasado, en que su vida pasó de la adolescencia a la primera juventud. Más precisamente, arranca en 1963, cuando tenía 12 años, y concluye a sus 19, casi llegando a 1970.
Claro que aquella ciudad era muy diferente a la de hoy en muchos aspectos. La fruticultura estaba atravesando quizás su momento de mayor esplendor, mientras que actualmente se encuentra en una crisis estructural que parece ser terminal. Además, Cipolletti era mucho más chica de lo que es ahora, pasando de 30.000 habitantes por entonces a alrededor de 100.000 actualmente.
Schenfelt trabajó en la obra de El Chocón, en la ex Hidronor y en Transener. Actualmente está jubilado, por lo que cuenta con mayor tiempo para la lectura y la escritura, a la que le sacó el juego. Admitió que el trabajo de confirmación de datos y de creación literaria fue arduo, pero lo apasionó.
Ocampos, por su parte, explicó que "el autor habla del amor en la pobreza y cómo éste ayuda a superar en los años de formación de los jóvenes una personalidad útil y sin resentimientos. Cuenta los sucesos como los sintió a esa hermosa edad, con sus alegrías y tristezas, sentimientos que le enseñaron a vivir. Los primeros capítulos narran parte de su historia sumado a graciosas anécdotas sucedidas en la zona del Alto Valle de Río Negro y Neuquén".