En el encuentro estuvo presente el director de Comercio, Roberto Bichara, quien tiene a su cargo el área de Medio Ambiente, y detalló las complicaciones que tiene la comuna para frenar el vertido de las industrias descubiertas en falta.
El líquido cloacal proviene del escaso tratamiento de los efluentes que genera la ciudad, ya que la planta de tratamiento de la zona este no tiene la capacidad de descontaminar toda el agua que se arroja al cauce. Sin embargo, los otros productos contaminantes provienen de empresas ubicadas en torno a la traza de la Ruta 151.
El origen de los desechos petroleros es, por ahora, un enigma sin resolver y por eso la defensoría busca sumar más organismos a la investigación.
Según señaló Bichara a la defensora, la legislación y los mecanismos vigentes no logran detener a los infractores que pagan multas cuando son descubiertos, no remedian el daño ocasionado y continúan con su accionar contaminante.
Díaz aseguró que comenzará a trabajar junto al Municipio para brindar mejores herramientas para el control y sanción a los infractores.