La asistencia promedio en medio de la temporada 2015/2016 fue de 80.000 pesos por productor en el marco del programa de financiamiento para labores de cosecha. En total se distribuyeron 77 millones de pesos y, según los números finales, quedó un saldo de 42 millones para inyectar en el Alto Valle.
El fondo fue destinado a todos los productores primarios dejó afuera a todos los comercializadores y empacadores, porque el sector empresario fue asistido desde el gobierno provincial.
Nación aceptó hacer trasladar esos 42 millones al plan sanitario que, entre otras instituciones, llevan adelante el Senasa y el resto de los sectores de la producción.
Esos recursos serán claves si se tiene en cuenta que según las autoridades "con la primera floración de este año en el Alto Valle, debería estar en marcha la Ley de Sanidad" que tiene como meta "recomponer la credibilidad" de los compradores externos sobre la fruta que sale de la región. Al menos así lo remarcó días atrás el secretario de Fruticultura, Alberto Diomedi.