Anoche, el Municipio, apoyado por la Policía provincial, montaba un megaoperativo de control en la zona de los puentes carreteros, con el fin principal y declarado, pero no único, de impedir que se produzca una gran afluencia de personas, sobre todo jóvenes, de Cipolletti a la vecina capital, por el riesgo de contagio de gripe A que representan las grandes aglomeraciones humanas en los boliches neuquinos.
Los controles de todo tipo se efectuaban en el sector del puesto de la Policía de Tránsito, cuyos efectivos hacían las inspecciones de rigor en cumplimiento de sus funciones y, además, derivaron los vehículos hasta las calles colectoras paralelas a la Ruta 22, donde se instalaron los funcionarios de la comuna junto con otros efectivos policiales.
Néstor Curcio, secretario de Fiscalización y Organización Interna de la Municipalidad, indicó que el gran operativo se extendia por lo menos hasta las 7 de la mañana de hoy. Un nuevo operativo, y de similares características, se pondrá en marcha a partir de las 0 horas de mañana y por un tiempo similar.
En total, se contó con la participación de unas 40 personas, la mitad inspectores de la comuna y la otra mitad uniformados. Entre estos se contaron efectivos especialistas en la detección de drogas con canes.
Además se pudo hacer controles de ingesta de alcohol con los cuatro sofisticados alcoholímetros de que dispone el Municipio y de todo lo que tiene que ver con el respeto a rajatablas de las normas de tránsito. En particular, Curcio indicó que se detiene, inspecciona y revisa a las traffics que han sido vistas en días pasados acarreando jóvenes cipoleños hasta los boliches de Neuquén.
El funcionario indicó que se tiene programado repetir cada tanto este tipo de operativos en la zona de los puentes, en procura de hacer cumplir la legislación vigente. En esta ocasión, sin embargo, se centraron muchos esfuerzos por las diferencias que existen con Neuquén en materia sanitaria ante la expansión de la pandemia gripal.
Diferencias sanitarias