La madrugada del barrio Don Bosco estuvo cargada de hechos violentos, con un colectivero que fue atacado por una patota de jóvenes borrachos y una camioneta que fue robada y quemada en las cercanías de la toma 10 de Febrero. La Policía hizo un rápido despliegue y pudo demorar a dos implicados en la agresión contra el trabajador de la empresa de transporte urbano Pehuenche. De igual modo, fueron llevados a la Comisaría 24ª y, tras ser informados sobre una contravención, quedaron en libertad.
En pocas horas, se sucedieron dos incidentes en la jurisdicción de la unidad policial que funciona en el Don Bosco, y los agentes de guardia se vieron obligados a pedir la colaboración del resto de las seccionales.
Según fuentes policiales, el primer hecho tuvo lugar en la esquina de Don Bosco y Ecuador, cuando un chofer detuvo la marcha del colectivo que manejaba debido a las señales realizadas por un grupo de jóvenes. Para su sorpresa, no tenían la tarjeta SUBE y pretendían viajar sin pagar: “¡Dale, llevanos!”, le ordenaron. El trabajador se negó y empezó un forcejeo que terminó con golpes de puño por parte de los exaltados jóvenes. Totalmente borrachos, no ahorraron agresiones y la víctima poco pudo hacer ante la superioridad numérica de los atacantes que, luego de la cobarde agresión, huyeron a la carrera.
2 mujeres integraban la patota que atacó al colectivero con feroces golpes de puño.
En primer término, el chofer buscó perseguirlos en el colectivo mientras se comunicaba al 109. Después, detuvo la marcha y esperó el auxilio de la Policía porque tenía cortes en el rostro. Los efectivos continuaron la búsqueda de los vándalos y pudieron interceptar a una de las parejas que protagonizó el ataque, una mujer de 27 años y un adolescente de 16. Las fuentes indicaron que la mujer se encontraba muy borracha y que el menor que la acompañaba es ampliamente conocido por sus antecedentes policiales. Asimismo, los sospechosos que escaparon eran otra pareja y no pudieron ser identificados.
El trabajador agredido radicó la denuncia en la Comisaría 24ª y, en forma inicial, los apresados fueron informados de una contravención.
En cuanto a la camioneta robada, el hecho se habría dado pasadas las 4 de ayer, cuando los delincuentes entraron a un garage situado sobre Arenales. El vehículo tenía las llaves puestas, por lo que los autores de la sustracción no tuvieron inconvenientes en llevárselo.
Arenales, bajo la lupa de la Policía
La zona de calle Arenales siempre es muy conflictiva y ayer no sólo fue escenario de la detención de dos de los agresores del colectivero de Pehuenche sino que uno o más ladrones aprovecharon para llevarse una Ford EcoSport, que se encontraba en un garage. Mientras que los vándalos fueron atrapados en la intersección con Don Bosco, la sustracción de la camioneta se produjo en Arenales al 1300. El sitio está enfrente de la casa de los dueños del vehículo, que no advirtieron el robo hasta que se levantaron, pasadas las 7 de ayer. Según fuentes policiales, una de las hijas del matrimonio habría dejado las llaves en el interior de la camioneta.
De igual modo, se especula que los ladrones primero entraron con la intención de apoderarse de elementos del interior del rodado y al ver las llaves, decidieron llevárselo. Cerca de las 7:30, agentes de la Comisaría 45 recibieron una comunicación sobre un incendio en la toma 10 de Febrero y se trataba de la EcoSport, que fue destruida totalmente por las llamas.