Uno de los casos más graves de violencia policial ocurridos en Cipolletti todavía está lejos de su definición, aunque todo indica que los tres efectivos involucrados deberán enfrentar un juicio oral en los tribunales de Urquiza y España.
Se trata de agentes que cumplían funciones en la Comisaría Cuarta y la Caminera, y que intervinieron en una supuesta persecución de dos personas sospechosas. El operativo terminó con un joven baleado en la cabeza y los interrogantes no tardaron en aparecer sobre lo realmente sucedido. En este marco, desde el Ministerio Público Fiscal se avanzó con una investigación que tuvo distintas alternativas y todavía no se pudo cerrar.
La víctima es Franco Cabrera, quien en la actualidad se recupera en la provincia de Misiones. El joven de 20 años fue baleado el 9 de agosto de 2020 y estuvo al borde de la muerte. Un enorme trabajo del equipo médico del hospital Pedro Moguillansky derivó en su recuperación, aunque igualmente sufrió varias secuelas.
De forma inicial, fueron investigados cuatro policías y, tras reunir una serie de elementos incriminantes, la causa se concentró en tres integrantes de las fuerzas de seguridad rionegrinas. En ninguno de los casos se dispusieron medidas restrictivas de su libertad, pero desde la Policía se ordenó su separación.
Entre las particularidades de las pesquisas, no se pudo determinar quién fue el autor del disparo que impactó en la víctima y, por esta razón, la fiscalía tuvo que llevar a cabo una reformulación de cargos. En la actualidad, el delito que se les atribuye es lesiones en agresión.
Tras un pedido de prórroga, todavía resta el control de acusación, previo al juicio oral.
La intervención de Gendarmería
La fiscalía cipoleña tuvo que recurrir al auxilio de Gendarmería para realizar la investigación y garantizar su transparencia. De igual modo, en el lugar del hecho, no fue posible secuestrar restos de proyectiles.