No es una novedad pero no deja de llamar la atención: los ladrones de autos en territorio neuquino eligen Cipolletti como aguantadero a la hora de fugarse o directamente “transformar” los vehículos y circular sin problemas por las calles de la ciudad.
Fue el caso, por ejemplo, de los delincuentes que le cambiaron la chapa patente a un Volkswagen Up y que fueron atrapados gracias al buen ojo de los efectivos de la Comisaría Cuarta, que quisieron identificarlos y se vieron obligados a perseguirlos hasta la Ruta Nacional 151. Finalmente, abandonaron el auto, que había sido sustraído en febrero en Neuquén capital. El otro hecho tuvo como protagonista al ladrón de un Volkswagen Vento, que iba a ser interceptado por la Caminera y prefirió dejar el vehículo a la vera de la Ruta 22.
Sin descanso, la policía provincial tuvo una noche de locos el lunes pasadas las 20:30, con persecuciones de varias cuadras y ladrones de autos que no pudieron ser atrapados pero que abandonaron los vehículos y huyeron hacia la zona de chacras.
Uno de los procedimientos se inició alrededor de las 21, cuando los policías encargados de la seguridad en El Manzanar observaron un auto sospechoso cerca de calle General Paz. Al acercarse, sus ocupantes arrancaron de manera rauda y se dirigieron hacia la zona norte y, luego, rumbo a la Ruta 151. Simultáneamente, la Caminera había dispuesto otro operativo y los ladrones, temerosos, dieron marcha atrás y llegaron al barrio 12 de Septiembre, donde descendieron y se alejaron.
La Policía avanzó con el secuestro del Up y comprobó que había sido robado el 8 de febrero en Neuquén, en jurisdicción de la Comisaría Primera. El vehículo tenía chapas patente truchas, especificaron fuentes allegadas a la investigación.
De manera paralela, los efectivos del Cuerpo de Seguridad Vial, dieron la voz de alto al conductor de un Volkswagen Vento, que igual cruzó a gran velocidad. Empezó una persecución y el ladrón no fue lejos: en el cruce de la 22 con Estado de Israel, se bajó del Vento y corrió en dirección a las chacras cercanas.
Más tarde, la Policía pudo establecer que el auto había sido sustraído en pleno centro de la vecina capital, cuando su propietario había bajado a realizar unas compras a un negocio. En una ágil maniobra, el delincuente se subió al vehículo y a pesar de que el dueño lo alcanzó, pudo fugarse.
Una alarmante impunidad delictiva
Lamentablemente, la impunidad delictiva se revela con los permanentes robos de autos, camionetas y motos que, en determinadas oportunidades, son recuperadas. Los ladrones casi no se preocupan por buscar otros destinos para su botín y en muchos casos se limitan a cambiar la chapa patente u otros ligeros retoques para pasar desapercibidos. Durante este año, en Cipolletti fue secuestrada más de una veintena de vehículos sustraídos en Neuquén capital. Varios fueron encontrados en el barrio 12 de Septiembre.