El calor, el viento y la imprudencia de muchos vecinos tienen a maltraer a la ciudad por quemas de pastos que rápidamente se expanden.
Ayer hubo al menos dos salidas a la zona rural y los fuegos fueron controlados en poco tiempo, aunque la situación genera preocupación. En uno de los casos, los bomberos aseguraron que los siniestros se repiten y creen que son intencionales.