Arrollador. El ritmo del brasileño Daniel Chaves cumplió con las expectativas de una carrera inolvidable, pero truncó el sueño de la organización de tener una definición caliente entre los mejores del país y el continente. El 1 del ranking sacó de la foto a todos sus rivales y antes de llegar celebró bailando samba. "Gracias por esta fiesta", dijo con la respiración aún agitada y prometió volver.
Chaves se prepara los Juegos Olímpicos, pero aceptó la invitación y dio cátedra en Cipolletti. Clavó el reloj en 29m31s, una marca demasiado alta para sus rivales. En el festejo, se mostró emocionado por "el clima increíble" que se vive en el circuito callejero, el sello de La Corrida que suele atraer a los mejores.
Entre las chicas tampoco hubo equivalencias. Florencia Bonelli llegó desde Mar del Plata y con apenas 21 años se subió a lo más alto del podio después de frenar el reloj en 33m50s.
La 31º edición de La Corrida tuvo el alto nivel esperado, aunque el final fue holgado. Un baile, al ritmo del samba.