Una celebración boliviana se fue de las manos y casi termina en tragedia. Ocurrió en el Barrio Obrero A y como resultado un hombre fue hospitalizado con un disparo en una nalga.
Los vecinos aseguran estar cansados de aguantar los festejos descontrolados que realiza una familia en su casa, por lo que harán una asamblea para decidir qué hacer, si los expulsan de la barriada o les dan una oportunidad más.
El último de los festejos descontrolados arrancó el último sábado y terminó la madrugada de ayer de la peor manera, con una balacera que atemorizó a todo el barrio.
Vecinos consultados por LM Cipolletti expresaron su hartazgo por esta situación. Dicen que todos los fines de semana, la dueña de casa, de origen boliviano, realiza comidas típicas y de paso vende alcohol, y los que asisten se la pasan tomando. Los festejos suelen extenderse toda la noche y termina mal, con golpes y piedrazos y, en esta ocasión, tiros. “No es por discriminarlos. Esta gente no sabe convivir, no respeta nada, eso es lo que pasa”, dijo una de las vecinas.
La madrugada de ayer, el festejo alcanzó ribetes más violentos cuando en circunstancias poco claras abrieron fuego en la calle y uno de los tiros hirió a un vecino. Se trata de un hombre de alrededor de 30 años, quien fue hospitalizado, aunque se encontraba fuera de peligro porque el impacto fue en un glúteo.
El hecho podría haber tenido un desenlace más dramático. Es que según cuentan los testigos, una bala perdida pasó a centímetros de una nena de 9 años. En diálogo con LM Cipolletti, la mamá de la menor contó que su marido había ido a buscarla a la casa de una amiga luego del carnaval y cuando volvían caminando sintieron el impacto de un proyectil en una piedra, muy cerca de ellos. Viven a una cuadra de la vivienda en conflicto y desde temprano escuchaban las peleas, los piedrazos y los tiros.
Personal de la Comisaría 45ª se hizo presente en el lugar pero no hizo mucho, ya que no hubo denuncia y nadie quiso declarar.
Vecinos dicen que se trata de una familia conflictiva que organiza eventos con comida típica y mucho alcohol.
Lo acusan de golpear a su mujer
Además del alcohol, los piedrazos y los tiros, los vecinos denunciaron otra situación repudiable ocurrida también en el Barrio Obrero: uno de los bolivianos le dio una tremenda paliza a su propia mujer, cuando al transitar por una de las calles del barrio, su camioneta quedó encajada en uno de los zanjones que realizan para conectarse a la red de agua corriente. “De la nada empezó a pegarle”, comentaron. Por este y otros hechos violentos es que hay vecinos que quieren que se vayan.
Versiones diferentes de los mismos hechos
De acuerdo con la versión policial, el festejo se fue de control cuando, en medio de una ingesta importante de alcohol, los comensales tuvieron una discusión y algunos de ellos fueron echados de la vivienda. Momentos después regresaron y desde una moto dispararon contra el domicilio.
Según algunos vecinos, el disparador fue por un entredicho con otro vecino, cansado de los desmanes que provoca esta familia en la calle cada vez que hace un festejo. Al parecer, un hombre que vive enfrente pidió que terminaran la celebración porque hacía largas horas que nadie podía circular tranquilo por la calle. Se encontraba con un amigo a quien los bolivianos golpearon y, no conforme con eso, luego le dieron un tiro en la cola. “Vos les hablás y parece que te la hacen peor”, advirtió otra vecina consultada.
“Si la cosa fuera sólo entre ellos, es otro tema. El problema es que sus peleas afectan al resto”, agregaron.
Los hechos ocurrieron en una vivienda ubicada en la manzana 6, lote 13, y la familia fue identificada por sus propios vecinos con el apellido de Céspedes. Desde la Comisaría 45 aseguraron que los conocen bien. “Hacen fiestas y por lo general terminan mal. Toman mucho alcohol y se desconocen”, reconocieron fuentes policiales.