Una fuerte tormenta de granizo y lluvia azotó a la región del Alto Valle durante la tarde de este miércoles. Se teme que por la intensidad haya causado más daños en la fruticultura.
Según los primeros reportes, el fenómeno -que había sido anticipado por los pronosticadores- se sintió en distintas localidades de la zona, como Cipolletti, Allen y Fernández Oro y Plottier, en Neuquén.
En Cipolletti las precipitaciones provocaron la anegación temporaria de algunas calles, pero no se había requerido la intervención por situaciones de emergencia, informó Gustavo Chianese, titular del área de Protección Civil municipal.
El funcionario resaltó que ante la posibilidad de que las condiciones climáticas inestables persistan, mantienen una guardia permanente, al igual que la Secretaría de Obras Públicas y la de Servicios Públicos y la de Desarrollo Humano y Promoción Comunitaria para atender cualquier eventualidad que surja.
Vecinos contaron que en la zona céntrica hubo momentos de desconcierto dado que al caer la primeras piedras muchos conductores intentaron poner sus vehículos a resguardo ante el temor de sufrir averías. De hecho los golpes de los cuerpos congelados provocaron que se activaran las alarmas de los rodados, generando aún más turbación.
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