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Familias ocupas resisten

La Justicia ordenó el desalojo, pero dicen que no tienen adónde ir.

“Vamos a resistir, es lo único que nos queda. Con este frío, a la calle y con los nenes no podemos ir”. Desesperada, Andrea López (22), mamá de dos chicos de cinco y dos años, reclamó al Estado un techo donde vivir, porque en pocos días más tiene que desalojar la casa que ocupa con su familia y la de su prima Catherine (20), embarazada y con un nene de dos años. Sus maridos están desocupados y se las rebuscan como vendedores ambulantes, pateando las calles de la ciudad.

Hace ocho meses estas dos familias usurparon una casa del barrio San Pablo que está ubicada en la calle Independencia al 200. Para entonces, Andrea no podía seguir viviendo en el barrio Martín Fierro y su prima ya no tenía cómo afrontar el alquiler, porque no tenían cómo llegar a fin de mes. Sabían que el inmueble que terminaron ocupando estaba vacío hacía mucho tiempo, que era un foco de infección para el barrio y un búnker de muchos jóvenes que se juntaban a tomar alcohol y consumir drogas, de modo que tomaron la decisión de mudar todas sus cosas allí, con la idea de tener un techo, por más precario que fuera.

En diálogo con LM Cipolletti, Andrea recordó que no tuvieron que forzar ninguno de los accesos a la vivienda para entrar, pues una de las puertas ya estaba abierta en el momento en el que llegaron. Mientras que una vez que ingresaron, pusieron manos a la obra para dejar en condiciones en lugar porque estaba lleno de yuyos y basura en todos los ambientes.

“Sus dueños tienen una inmobiliaria y la quieren derrumbar (a la casa) para levantar una edificio”, contó la joven cipoleña. Aseguró que nunca tuvieron conflictos con los vecinos del barrio y que, en caso de tener que abandonar el inmueble, necesitan ser reubicados en otro espacio porque no tienen dónde ir. “Hay días en que no tenemos ni para comer”, confesó apesadumbrada la mujer.

Pese a que hay menores de por medio, ayer recibió una comunicación telefónica por medio de la cual desde el Poder Judicial le hizo saber que tenían dos días para retirarse de la casa. Andrea dijo que la orden es del Juzgado Penal 4 y recordó que ya el pasado 19 de mayo la Fiscalía la citó para notificarlos. “Estamos desesperados. Si nos sacan de acá, que nos den una solución. A la calle no podemos ir con los nenes”, concluyó.

7 personas (4 adultos y 3 niños) y una por nacer viven en la casa a la que quieren desalojar.