La parte acusadora hace referencia al último de los hechos que protagonizó Maureira, quien se encontraba en un calabozo de la cárcel de General Roca y desde allí dirigió un audaz secuestro virtual que tuvo como víctima a un vecino de Cipolletti. Por ese delito, le fueron impuestos 6 años de prisión efectiva.
De esta formal, el tribunal trabajó en los últimos días en una integración de penas debido a que Maureira acumula cuatro condenas dictadas por distintas cámaras. Se le atribuyen extorsiones y encubrimiento.