“Es un programa que se está realizando hace muchísimos años, no tiene nada que ver con ninguna epidemia, pandemia, ni nada”, aclaró Bruno. El control sanitario se realiza en el nivel inicial y en el 4º grado.
Únicamente en 7º se aplican las vacunas para completar el calendario de dosis obligatorias. Los alumnos reciben los remedios: triple viral –contra la papera, rubéola y sarampión- y las tres dosis contra la hepatitis b.
Además de llevar un control sobre la salud de los alumnos de la escuela primaria y hacer prevención, los datos obtenidos son enviados a los distintos hospitales de la provincia. “Es una fuente de información inestimable”, calificó Bruno. Como dato curioso, la coordinadora indicó que son las caries el problema más frecuente. “Quizás, se deba a que la salud pública no cubre bien ese área”, arriesgó.