Las protestas comenzaron este lunes y, en apenas tres días, ya son notorios los trastornos generados. El problema principal radica en la imposibilidad de continuar enviando fruta desde el Alto Valle hacia el exterior, debido a que faltan inspectores para realizar las fiscalizaciones oficiales.
Desde la CAFI aseguraron: “Esta paralización de las exportaciones no hace otra cosa que agravar aún más el sombrío panorama actual del sector”.
Según los empresarios frutícolas, cada día que pasa se pierden 1500 toneladas sin exportarse, algo que -sostienen- “no se recupera más”. Por ese motivo es que solicitan que cuanto antes se retome el normal funcionamiento operativo del Senasa. Para ello hasta se comunicaron con el ministro de Agricultura de la Nación, Carlos Casamiquela, a quien le plantearon el tema y le pidieron que intervenga.
Desde el gremio no sólo no son ajenos a esta cuestión, sino que los daños que están generando son levantados como banderas. En un comunicado, aseguran: “Luego de los primeros tres días de paro, comienzan a sentirse los efectos de la medida de fuerza, tanto en el mercado local como internacional, y se acrecientan los riesgos sanitarios en toda la región a partir de la falta de controles zoofitosanitarios en rutas y aeropuertos de la provincia”.
ATE denuncia amenazas
Desde el sindicato que lleva adelante el paro aseguran que en las últimas horas han recibido amenazas y persecuciones. Por ese motivo, ya están analizando llevar la protesta a las rutas en los próximos días, para frenar lo que consideran “la inconstitucional afectación del derecho de huelga que intentan las autoridades del organismo nacional”.