Exigen el comedor de la UNCo

Alumnos cipoleños reclaman fondos para la apertura del edificio.

Los estudiantes de la Universidad Nacional del Comahue protestaron ayer por la falta de presupuesto para el comedor universitario de la sede de Los Tordos. Con una olla popular, alumnos de las carreras de Psicología y Medicina se reunieron frente al moderno edificio, que está terminado pero no tiene equipamiento. La casa de altos estudios tampoco recibe los fondos necesarios para brindar un servicio que para muchos jóvenes resulta esencial y del que sí gozan quienes cursan en ciudades vecinas.
La puesta en marcha del comedor no sólo es esperada por una cuestión de comodidad, para tener un lugar donde sentarse a almorzar la vianda propia o evitar un viaje a casa entre clases. La UNCo confirmó que entrega casi 100 viandas semanales a alumnos que no tienen recursos para comprar su comida. Para elegir a los beneficiados, las propias facultades cipoleñas realizaron censos sociales entre quienes solicitaban la ayuda.
A pesar de los problemas económicos y la posibilidad de aumentos de precio, la mayoría de las sedes universitarias de la UNCo mantienen abierto el servicio. En Neuquén hay unos 600 comensales diarios, de los cuales el 85% son estudiantes y el 15% restan­te corresponde a trabajadores no docentes y profesores. Los precios del plato varían entre los 3 y los 5 pesos, de acuerdo con el menú elegido. Según una reciente encuesta de la institución, más de la mitad de los jóvenes comen en la universidad (muchos se llevan su comida), por lo que el 85% de la matrícula apoya la ampliación del presupuesto.
Por la crisis, la universidad analiza un aumento que motivó protestas de los centros de estudiantes que piden que se asigne más dinero oficial para atenuar el impacto al bolsillo de los jóvenes. Según denunciaron, hay planes para llevar el costo hasta $10, lo que complicaría a muchos alumnos que dividen gastos entre colectivos, material de estudios o alquileres. Aún con las complicaciones, la situación sigue siendo mucho mejor que la de los alumnos cipoleños.
Ayer, las organizaciones estudiantiles locales se concentraron frente al reluciente comedor, construido en el extremo de la nueva facultad de Medicina. La obra ya fue concluida, aunque por ahora es un cascarón sin contenido y los estudiantes se cansaron de esperar que la UNCo reciba el presupuesto necesario por parte del gobierno nacional. “El aumento de los fondos fue nominal, no contempló la inflación y eso generó que el dinero disponible sea menos que el que se invirtió el año pasado”, denunciaron los alumnos. Así, hubo recortes en casi todos los campus universitarios. En esta ciudad, hay casi 4000 alumnos, más los empleados, a la espera de la apertura del comedor.