Exigen 38 años de cárcel para Laila por su cacería humana

La querella y el fiscal la acusaron de dispararle a Milla y a otros empleados.

Laila Díaz Sigri “salió de cacería” y mató a Carla Milla de un balazo efectuado por la espalda mientras la víctima corría por su vida junto a dos compañeras de trabajo. Así lo afirmaron el abogado particular de los padres de la joven y el fiscal de Cámara, quienes fundamentaron de esa forma los pedidos de duras condenas: 33 y 38 años de prisión, respectivamente. Para los acusadores, durante el juicio se comprobó que la travesti disparó hacia las personas “que encontraba o se le cruzaban” y no para amedrentar, como aseguraba ella. El defensor, en tanto, pidió que sea declarada inimputable por presuntos trastornos psiquiátricos.
Los alegatos cerraron el debate oral y público por la balacera en la Fundación Médica, en otra sesión extensa y con gran tensión en la sala. Antes, la acusada volvió a declarar y pidió dibujar su propio croquis del edificio para desmentir a las empleadas que detallaron su recorrido. Insistió en que su objetivo “era el médico” y que sólo buscaba amedrentar. “¿A mi hija también la asustaste?” le preguntó el padre de Carla, Juan Carlos Milla, rompiendo el silencio que había mantenido en las jornadas previas.
El fiscal Gustavo Herrera se apoyó en 15 testigos que permitieron reconstruir la balacera según lo que vieron o escucharon en sus respectivos escondites. “Todos ubican a Laila en la punta del pasillo (de terapia intermedia), apuntando y disparando. Uno de esos tiros impactó a Milla, a 1,15 metros de altura, y no le dio chances. Una de las testigos la vio caer, pensó que desmayada, pero no: Carla cayó muerta”, expresó el fiscal durante su alegato.
Para los acusadores, Díaz Sigri tenía un plan y lo ejecutó desde el momento “en el que metió en su cartera las balas y el revólver”. La imputada –según el querellante Agustín Aguilar- actuó con frialdad. “Mintió, engañó y comenzó una cacería que enlutó sólo a la familia Milla gracias al destino, que fue milagroso para los demás empleados. (Laila) consideraba que lo justo era matar al doctor Núñez, pero para un homicidio le alcanzaba una bala y llenó la cartera. Se ubicó detrás del grupo y disparó a mansalva”.

El disparo
La defensa de Díaz Sigri no puso en discusión la autoría del disparo, aunque la propia imputada afirmó varias veces que el asesinato fue casual, “por mala suerte”. Incluso, afirmó que la bala que hirió a Milla tenía otro destino y la alcanzó después de un rebote. “¿Intenta decirnos que fue un acto culposo?”, preguntó el fiscal. Y respondió, tajante: “No lo fue, actuó con dolo. Ese día se preparó y actuó con libertad. Les apuntó a las mujeres mientras corrían por sus vidas, no quisiera estar nunca en esa situación”.
Herrera también cuestionó el croquis dibujado por Laila ayer por la mañana, por considerar que fue “ajustado a las circunstancias”, ya que se ubicó en un pasillo diferente al del hallazgo de Milla. Sin embargo, según los peritajes, el box de enfermería en el que murió la joven de 24 años tenía impactos de bala.
La travesti llegó a juicio acusada por ocho delitos: el crimen de Milla, portación ilegal de arma, coacción agravada, abuso de arma contra tres personas, violación de domicilio y daños. Para Herrera, las declaraciones y las pruebas científicas fueron contundentes para que se la condene por todos.
En tanto, el otro abogado querellante, Guillermo Moyano, pidió cinco años de cárcel efectiva por la violación de domicilio y los daños a las instalaciones de la Fundación Médica durante la balacera del 23 de marzo del 2013.
La sentencia de los jueces Pablo Repetto, Guillermo Baquero Lazcano y César Gutiérrez Elcarás se conocerá el jueves 20.

Alegatos
Las acusaciones por la balacera, en detalle

38 años
El fiscal Gustavo Herrera sostuvo que se acreditaron los ocho delitos, a los que consideró vinculados. Pidió 28 años de cárcel por la muerte de Milla, 4 años por tres casos de abuso de armas, 3 por coacción y 3 por otros delitos.

33 años
Agustín Aguilar, abogado de la familia Milla, pidió 33 años de cárcel por la muerte de Milla. Dijo que está probada la autoría material y desmintió la versión de la acusada sobre la trayectoria de la bala. “No hubo rebote, fue un disparo directo”.

5 años
Guillermo Moyano, representante de la Fundación Médica, solicitó una pena de cumplimiento efectivo por los delito de violación de domicilio y daños contra distintos bienes de la institución cipoleña.

La defensa asegura que no es imputable

El defensor oficial de Laila Díaz Sigri pidió a los jueces que la declaren inimputable y la envíen a un centro de salud mental, en vez de encerrarla en una celda. En un extenso alegato, Juan Pablo Piombo puso en duda los resultados de los peritajes de la Justicia, relativizó contradicciones de su perito y nombró hechos anteriores y posteriores al crimen de Carla Milla para asegurar que la travesti cumple con los parámetros exigidos por la ley para que no se le puedan imputar delitos. De igual forma, planteó un plan B y un plan C.
En principio, reclamó la nulidad del debate porque fue realizado con dos querellantes, cuando el Código de Procedimiento lo prohíbe. El abogado del Ministerio Público -que no cuestionó los hechos- afirmó que la querella debió unificarse al comenzar el juicio y que la negativa del tribunal afectó la defensa de la imputada. Como los jueces ya se opusieron a su presentación, se espera que también la descarten en la sentencia.
Por otro lado, Piombo solicitó que, de ser condenada, Laila reciba una “pena razonable” (la mínima que resulte de la suma de delitos). Según su criterio, “una condena de 38 años es quitarle la vida”. Y aludió al líder sudafricano Nelson Mandela: “Esta es una cadena de dolor, Laila provocó dolor por lo de su madre, y ahora parece que quieren seguir con esta cadena. Es un buen ejemplo lo que hizo Mandela que, cuando tuvo poder para hacer sufrir a quienes lo encerraron, prefirió el perdón”, ilustró.
Para el letrado, la travesti abrió fuego en la clínica en medio de un episodio “explosivo intermitente” y no podía controlar su impulso. Se apoyó en el informe de la psicóloga Patricia Martínez Llenas, quien describió varios trastornos mentales. Piombo obvió una respuesta directa de la especialista, quien dijo en el juicio: “No, no es inimputable”.