El gremio UOCRA evaluará y se pronunciará hoy en torno a la reunión que mantuvieron ayer funcionarios del gobierno provincial con representantes de la empresa Zoppi, por la continuidad de la obra de 180 viviendas que se construye en las cercanías del hospital Pedro Moguillansky.
Ayer había muchas expectativas por el resultado del encuentro, cuyos resultados pueden ser determinantes para que la organización sindical retome, o no, las medidas de fuerza que ha impulsado contra los despidos y por más ocupación para los trabajadores del sector.
Se recordará que el lunes un grupo de trabajadores protagonizó un corte parcial del tránsito en las inmediaciones de los puentes carreteros entre Cipolletti y Neuquén. La protesta generó enormes embotellamientos y provocó el malestar de automovilistas y pasajeros del transporte público.
En el sector de la construcción local ha aumentado sensiblemente, en las últimas semanas, el número de desocupados, lo que ha encendido la alarma en la dirigencia de la UOCRA rionegrina.
Ayer, en busca de soluciones, el dirigente Juan Garrido Mantuvo una reunión con el intendente Abel Baratti.
En la ocasión, el sindicalista puso en conocimiento del jefe comunal los acuciantes problemas que enfrentan los albañiles.
La audiencia había sido solicitada con carácter de “urgente” por el gremio, que no quiere dejar pasar tiempo porque está en juego el destino laboral de muchos de sus afiliados.
En particular, se le requirió a Baratti que concrete las gestiones necesarias para que se avance en la licitación de 176 viviendas que están previstas para el Distrito Vecinal Noreste. El plan habitacional ya tendría que haber estado definido por lo que su demora causa extrema agitación en las bases obreras.
Según Garrido, el intendente se comprometió a interiorizarse y efectuar las gestiones pertinentes para que se pongan en marcha las obras.
La preocupación abarca al conjunto de los trabajos públicos programados o en marcha en Cipolletti, ya que de su ejecución o continuidad depende la situación económica de muchos hogares.
En general, el boom de la construcción en el sector privado, si bien resulta muy útil para los albañiles, no representa una solución laboral en gran escala porque ocupa a poca mano de obra.