En los días previos a una semana repleta de protestas sindicales, referentes gremiales denunciaron públicamente que funcionarios provinciales "aprietan" a los trabajadores a su cargo para que no adhieran a las huelgas ni se sumen a las movilizaciones en distintas ciudades.
El gremio ATE expresó que comenzará a dar públicamente los nombres de quienes amenacen o persigan a los agentes públicos. En tal sentido se dio como ejemplo el caso de la directora de personal del Ministerio de Educación, María Migone, quien "cerró el edificio con empleados administrativos y de informática dentro de la sede" para que no participen de la marcha realizada en Viedma.
La conducción provincial de ATE convocó a “desoír las amenazas y aprietes de jefes y sumarse masivamente a la protesta” que el sindicato llevará a cabo miércoles y jueves.
Por otra parte el sindicato denunció que en el Ipross también hubo amenazas de descuento de días y en la Secretaría de Minería se preguntó uno por uno a los empleados quién haría retención de servicios, cuando eso ya estaba informado oportunamente a la responsable de recursos humanos.
Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE, sostuvo además: "Los estatales esperamos que no se les ocurra aplicar descuentos o sanciones a los empleados públicos, ya que nosotros estamos haciendo uso de un derecho consagrado constitucionalmente, porque anticipamos que la respuesta a ellos será categórica y siempre en un marco de respeto por todos los derechos".
Consideró que las medidas de fuerza son "justas y enfrentan décadas de abandono en materia salarial. Los básicos en los sueldos estatales, en un 90 por ciento, no superan los 1.200 pesos".
La semana de paros comenzará mañana con una huelga de la UPCN, que se extenderá hasta el martes.