Más allá de la suspicaz desaparición del hijo de Sánchez Vera un día antes que se encontrara el cadáver, los responsables de las pesquisas soy muy prudentes y no lo señalan como el presunto autor del homicidio. Tampoco se encontraron elementos determinantes que permitan hablar de su culpabilidad, explicaron fuentes allegadas a la causa penal. En ese marco, hoy las autoridades se limitan a ubicar el paradero del hijo de la víctima, Héctor Darío Sánchez, y de esta forma avanzar con la recepción de su testimonio, que podría transformarse en indagatoria si el juez interviniente así lo resuelve.
En cuanto a la familia de Chindo, quieren respetar el trabajo judicial y a la vez recuperarse un poco del impacto del hecho. “Uno nunca piensa que puede estar en una situación así”, confesó ayer la hija de Chindo, Paola Sánchez, quien sigue de cerca la labor de los investigadores. Explicó que aguardan el reinicio de la actividad normal en los tribunales y que esta semana podrían transformarse en querellantes.
Sánchez Vera fue hallado muerto en El 30, luego de estar desaparecido durante una semana. La autopsia practicada al cadáver reveló que fue estrangulado.