Comenzó ayer un nuevo paro docente en la provincia, con un acatamiento inferior al registrado la última semana, aunque de todos modos se hizo sentir en Cipolletti, donde, según el gremio, el 70% de los maestros no dictó clases. Esto generó que en la mayoría de los establecimientos educativos la actividad escolar fuera casi nula.
Sin embargo, desde el Gobierno aseguraron que, en promedio, la adhesión a las medidas de fuerza fue del 40%, aunque admitieron que ciudades como Cipolletti y Cinco Saltos estuvieron por encima de la media.
Los docentes cipoleños, junto con sus pares de Fernández Oro y Allen, se concentraron ayer en la Ruta Chica, a la altura de Puente 83, donde realizaron en horas de la mañana una volanteada. El objetivo fue informar a los vecinos cuál es la situación que están atravesando y qué es lo que se está pidiendo al Gobierno. Es por eso que no optaron por cortar el tránsito, aunque el paso vehicular fue más lento que de costumbre.
Pablo Krahulec, secretario gremial de la seccional local de Unter, destacó la adhesión a las medidas de fuerza, aunque admitió que el acatamiento comenzó a bajar. “El tema de los descuentos y el desgaste del conflicto pueden tener algo que ver, pero de todos modos hay que recordar que estamos en la tercera semana de medidas de fuerza y en toda la provincia los docentes siguen participando activamente del paro. Es algo que el Gobierno no puede desconocer”, señaló el dirigente.
El reclamo sigue siendo el mismo. La reapertura de la paritaria para acordar un aumento salarial acorde al costo actual de la canasta básica familiar y la devolución de todos los descuentos realizados por paros.
Incidentes
La movilización central se realizó ayer en Viedma. Allí se dieron cita alrededor de 4 mil trabajadores de la educación, quienes marcharon pacíficamente por las calles de la capital rionegrina.
Pero todo iba a cambiar al llegar a la Casa de Gobierno, donde estaba previsto finalizar la actividad. Allí, un grupo de manifestantes se enfrentó con la Policía, que respondió con gases lacrimógenos.
Según el parte oficial, tres uniformados resultaron heridos, mientras que también hubo que lamentar cuantiosos daños materiales en la dependencia pública.
Desde el Ejecutivo aseguraron que “el grupo de violentos se manifestó con chalecos, pancartas y banderas del gremio docente Unter, de ATE y del Partido Obrero”. Manifestaron su sorpresa, además, porque muchos actuaron con sus rostros tapados y “optaron por el camino de la violencia para intentar tomar por asalto la casa de todos los rionegrinos. Esto fue abortado gracias al trabajo de la Policía, que actuó bajo la clara orden de no reprimir”.
Los efectivos lesionados fueron dos mujeres y un hombre. En tanto, los daños ocasionados en las instalaciones gubernamentales fueron la rotura de los cristales del portón de acceso y de ventanas, además de pintadas con aerosol en los muros externos.
Para la tarde estaba previsto un encuentro en la Secretaría de Trabajo, donde las partes iban a intentar dialogar. Sin embargo, esta reunión nunca se concretó por los episodios de violencia ocurridos horas antes.